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Conmigo cargo siempre una pequeña libreta en la que hago una lista de los temas que tengo pendientes para ese momento, y la paso en limpio al celular con el fin de organizar mejor mi cabeza. Podrán pensar “¿Para qué pasar a limpio las tareas?”. Para mí es mejor escribir en la libreta la cosas que se me van ocurriendo y luego, ya con más calma, organizo y edito las tareas en orden de importancia. Empiezo a hacer mi lista con una pequeña lluvia de ideas/tareas. Lo bueno de una lluvia de ideas/tareas es que es amplia y se vale de todo, lo primero que llegue a la cabeza es lo que escribo; le permito a mi cabeza que libere presión, que salga todo lo que se me ocurra y que quede escrito para que el cerebro descanse porque cuando tenemos en la cabeza tanto por hacer, nos cansamos buscando. Tanta información pendiente nos satura y escribir todo lo que se viene a la mente -sin filtro- permite liberar esa carga para que otros temas tengan su espacio. Hacer esto a mí me ayuda a relajarme porque sé qué pendientes hay y me organizo mejor.
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Con las herramientas que existen hoy en día, es muy fácil cargar algo interesante para leer. Yo tengo Dropbox y Kindle en mi móvil y ahí siempre encuentro algo para leer. También guardo en Twitter los vínculos de artículos que quisiera leer más tarde y si es el momento, los leo. Generalmente, lo que leo es sobre temas académicos o relacionados con mi trabajo. Leer cosas así en espacios en donde de verdad siento que no estoy haciendo mayor cosa es otra forma de aprovechar el tiempo para mí. Es muy importante que lo que leo sean cosas positivas, que me enriquezcan, no cosas que me polaricen y me llenen de molestia e indignación. Así como nos tomamos el trabajo de escoger algo rico para comer, escojamos algo rico para leer. Me ha convenido mucho no ver noticieros sino leer las noticias en la prensa escrita. Tener cerca buenos artículos de temas que me apasionen es siempre una buena opción para cultivar el intelecto. |
Mi trabajo es muy diverso, pero no incluye muchas actividades creativas, por lo que dibujar o hacer cosas manuales en momentos de soledad puede ser un excelente pasatiempo. Quizás si le dijera a un diseñador que en su hora de almuerzo dibuje o coloree mandalas, puede que no me entienda, pero para mí ese tipo de actividad puede ser muy agradable porque nada tiene que ver con mi trabajo y trabaja mi capacidad creativa. He encontrado unos libros para colorear que son fáciles de llevar con dibujos de jardines o de mandalas. Esta es otra opción que puede ser interesante. |
Cuando estudiaba alemán, me sentaba a comer solo -en el descanso- cerca de la escuela de idiomas y repasaba vocabulario dándole los nombres a las cosas que veía. Me parece que esta puede ser una gran forma de pasar el rato porque ayuda a distraerse, fortalece el idioma y, si bien es una forma de estudiar, es también poner al cerebro a trabajar en otro idioma, despejando otras áreas del cerebro. Lo importante de estos espacios en soledad es emplearlos en temas que nos enriquezcan, que nos conecten más, bien sea con nosotros o con los demás. Sin embargo, no siempre existe posibilidad de conectarnos con los demás, y la alternativa que aparece es ponernos en contacto con nosotros mismos. Cada uno busca cómo pasar esos espacios, pero lo importante es que hagamos aquello que nos enriquezca puesto que contar con tiempo para nosotros es cada vez más difícil. Más adelante en esta semana haré mi primer podcast, así que estén pendientes. Lo haré sobre este mismo tema del blog. Si tienen preguntas, hágamenlas llegar por acá (como comentarios al blog), a redesunoporuno@gmail.com o via @Twitter en @soyUnoporUno y las trataré con mucho gusto. La próxima semana hablaré sobre cómo manejo mi día entre imprevistos y actividades programadas. Nota: Cuando empecé a escribir este blog solamente pensé en lo que uno puede hacer mientras espera por la llegada del almuerzo. Sin embargo, el blog mutó a lo que les presenté, pero no quise dejar esto por fuera, que fue lo primero que escribí, pero lo retiré porque me puse a pensar en qué puedo hacer en esos espacios en los que estoy solo. Dejo esto acá por si les interesa. |
Esta es la única actividad que se me ocurre que puede uno realizar mientras almuerza. Esto que les comparto es algo que leí tanto en “El Secreto” como en algún libro del doctor Deepak Chopra. Resulta que al ser nuestro alimento nuestro combustible, cuando lo ingerimos -y lo hacemos de forma inconsciente- funciona muy diferente a cuando nos conectamos con él -y lo hacemos de forma consciente-. Conectarnos con nuestro alimento es muy importante porque nos ayuda a resaltar sus propiedades, a encontrar en sus sabores y texturas un complemento que hace que el alimento sea más rico, nutritivo y que sus características nos brinden un mayor beneficio. ¿Cómo me conecto con el alimento? Apenas llega a la mesa, antes de lanzarme como un robot sobre él, lo miro, reviso sus colores, hago una breve inspiración y recibo su fragancia y con todo eso en mi cerebro doy las gracias por tenerlo frente a mí. En ese momento, me preparo a recibir el primer bocado y siento su sabor y trato de entender de dónde viene. Por ejemplo, imagino a la persona que lleva mi plato a la mesa, a la persona que lo preparó, a la que transportó los ingredientes desde la plaza al restaurante…y así. Trato de llegar lo más atrás que puedo, casi que puedo imaginarme el momento en que, si es un vegetal, germina de la tierra, por ejemplo. Cuando termino, me doy cuenta de la cantidad de gente que interviene y de todo lo que tiene que salir bien para que yo pueda comer. Mientras eso ocurre, estoy mascando lentamente la comida y le envío muy buena energía a ese alimento y le pido que viaje a los lugares de mi cuerpo en donde se requiere su energía. Esto permite que mi gratitud sea mayor y que un acto que parece tan sencillo como comer, se vea más elaborado y en detalle. La gratitud es alimento para el alma y hacer algo como esto que les cuento, permite que el alimento nos llegue no únicamente en el plano físico sino también al espiritual. Esto, como les digo, es en parte aprendido de un par de libros y tiene algo de mí, por lo que los invito a ponerle su ingrediente para hacer que almorzar sea más que una comida. Cuando almuerzo acompañado no es tan fácil para mí hacer esto, porque estoy socializando, pero cuando almuerzo solo, esto es algo que siempre hago. |
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