Cómo escoger entre dos trabajos sin perder de vista tu bienestar


Cómo escoger entre dos trabajos sin perder de vista tu bienestar

¿Cómo escoger entre dos trabajos?

Empezó el 2020 y con ese inicio se presentan cambios en muchos niveles. Uno de esos niveles es el laboral, y aparecen en el camino propuestas de nuevos horizontes laborales que nos invitan a pensar en hacer cambios.

Cuando estamos contentos con el trabajo que tenemos y aparece una propuesta que nos deja pensando ¿qué hacemos? ¿Cómo escoger entre dos trabajos? Esta es una oportunidad maravillosa porque hay muchos caminos para tomar. En esta entrada te contaré lo que yo haría para escoger entre dos trabajos, el que tengo y el que me ofrecen.


El estado actual

Recientemente, un familiar me llamó a contarme que tenía una oferta laboral muy llamativa en la mesa y que no sabía bien qué hacer. Él tiene un trabajo muy interesante, y está bien pago para su corta edad y experiencia. Trabaja largas jornadas, lo que es normal en el tipo de industria en la que está, y, por más de que vive “reventado”, se la goza.

La propuesta

El nuevo reto viene con nuevas tareas (avanzadas para su edad y experiencia) lo que presenta un maravilloso camino de aprendizaje, una red de contactos muy interesantes y el reto de pasar de una empresa multinacional a una local con mucho potencial. Sin embargo, por más de que hay una mejora salarial considerable, sabemos que de donde lo están llamando le van a exigir más, y hay mucha incertidumbre acerca de cómo será trabajar ahí y de la viabilidad del negocio porque es una startup. Entonces ¿cómo escoger entre dos trabajos? ¿Cómo escoger entre el que tengo y el que me proponen?

“Duda es uno de los nombres de la inteligencia” Jorge Luis Borges

La cuestión nunca será fácil, al menos no para mí. Tener algo cierto y lanzarse a lo desconocido siempre me ha generado dudas… miedo…ansiedad. Mi primer jefe decía, “ante la duda, abstente”. Para algunas cosas, tenía razón y en muchos casos en mi camino laboral utilicé esto como un escudo en donde me escondí, y me negué nuevos destinos laborales.

Pero ahora, con más canas y sabiduría, siento que el miedo, como enfermedad incapacitante, nada bueno nos deja y nos priva de muchas emociones. Ese miedo es mío, no de mi familiar, así que lo asesoré no desde mi óptica, sino desde la de él. Estos son los hallazgos que les comparto.

    Entonces, ¿cómo escoger entre dos trabajos?

    Ante esta disyuntiva, lo primero que debes hacer es asegurar tu bienestar. Que se mejore o mantenga, pero que nunca decrezca. Para entender esto, necesitamos saber ¿para ti qué es bienestar? Te daré un ejemplo. Hace muchos años me ofrecieron un empleo con el doble de sueldo y quedaba más cerca de la vivienda que en ese entonces tenía. ¿Por qué no hice el cambio? Porque debía cumplir un horario fatal para mí (de esos en que sabes a qué hora entras pero no a qué hora sales) y tenía que usar traje y corbata todos los días (no me gusta usar corbata).

    Seguro dirás “¿pero cómo? ¿dejó ir un trabajo por no usar corbata?” No. Lo dejé por no sacrificar mi sinónimo de bienestar. Valoro mucho el dinero, lo amo y lo deseo, y sé que puedo conseguirlo sin sacrificar eso que para mí es bienestar.

    La ponderación

    Para poder ponderar la decisión, primero define ¿qué es para ti bienestar? Si te parece difícil, define entonces tus NO. Por ejemplo los míos: no quiero salir a las 11pm de la oficina entre semana ni usar corbata todos los días. ¿Cuáles son tus no?

    La lista para escoger entre dos trabajos

      1. Haz una lista realista de los pro y los contra de cada trabajo. Evalúa cada detalle, desde los horarios laborales hasta los restaurantes que hay cerca y cuánto tiempo debes desplazarte para llegar a tu trabajo. Todo lo que sea importante para ti, debe estar en esta lista. Es altamente deseable que dejes frente a cada pro o contra de cada trabajo el pro o contra del otro trabajo que crees que le hace frente a esa característica.

      Por ejemplo: Pro trabajo en el que estoy / Queda cerca de casa. Pro trabajo que me proponen / Queda en una zona cultural de la ciudad. La idea es que tengas mucha información que documente tu decisión y que veas que no es un capricho quedarte o irte.

        2. Con la lista hecha, revisa cada trabajo por separado. Piensa en el trabajo actual y ¿por qué ya no te atrae como antes? Cuando estamos contentos donde estamos, y aparecen ofertas laborales que suenan más interesantes, pero no las contemplamos, lo hacemos porque precisamente todo es bueno, todo nos gusta. Estamos cegados por esa relación que existe entre nosotros y nuestro trabajo.

      Entonces ¿por qué contemplamos una nueva opción? Puede ser porque hay algo en el trabajo actual que hace que ya no nos llene. O a lo mejor no es un tema del trabajo en el que estamos, sino del trabajo que nos ofrecen. Pensar en una nueva opción laboral merece un examen porque a lo mejor el cambio que buscamos nada tenía que ver con el trabajo que teníamos y lo que puede ocurrir es que nos llevaremos nuestras frustraciones a otro lugar, pensando que el tema eran nuestro trabajo, y resulta que el tema puede ser nuestras frustraciones.

        3. Con esa lista revisa bien qué ganas y qué pierdes, tanto al cambiarte como al quedarte. Hay muchos intangibles que no ponderamos y son importantes a la hora de tomar la decisión. Por ejemplo, digamos que en tu trabajo actual no tienes relación con personas externas y que en el propuesto podrás no sé…escoger con qué bancos hacer negocios. Eso te va a ayudar a crear nuevas relaciones y debería ser un pro en tu lista para el trabajo propuesto, el crear nuevas relaciones.

      De otra parte, digamos que en tu trabajo actual eres quien toma las decisiones y en el trabajo propuesto tendrás que solicitar autorizaciones para unos temas. Ese puede ser un pro de tu trabajo actual, la independencia. A donde voy es a que revises todo lo que puede afectar tu decisión y créeme, ve más allá, mucho más allá del dinero. Está más que estudiado que cambiar de trabajo no debe ser un tema netamente salarial y se deben estudiar otros factores como los que hace ya varios años la revista Forbes expuso.

        4. Con tu lista ya hecha ponla a prueba. Llama a un familiar, a alguien que admires y que sientes que puede darte una mano amiga desde la objetividad. Considerar nuestras decisiones a la luz de un ojo amigo trae mucha luz a nuestros procesos. También puedes solicitar los servicios de UnoporUno. Somos expertos en este tipo de situaciones ya que las enfocamos más allá de los deseos y los enmarcamos en un contexto que traiga beneficios reales para nuestros consultantes. Estamos convencidos de que te podemos acompañar a encontrar el camino a seguir.


        Escoger entre dos trabajos siempre será una tarea dispendiosa porque enfrenta a la certidumbre del trabajo que tenemos con la incertidumbre del trabajo propuesto. Siento que lo mejor que podemos hacer es contemplar claramente cuáles son los pros y los contras de nuestras opciones y, desde una perspectiva menos subjetiva, tomar la decisión de quedarnos como estamos o de cambiar.

        Si estás en medio de un proceso como este, deseo que tengas mucho éxito y te recomiendo leer esta otra entrada. Quizás encuentres información para tu hoja de vida que te aporte en este proceso.

        Contacto

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